El ácido hialurónico es un glucosaminoglicano natural presente en la piel que tiene la capacidad de retener grandes cantidades de agua, lo que lo convierte en un ingrediente clave para la hidratación cutánea.
Mientras que el ácido hialurónico proporciona una hidratación intensa y retiene la humedad en la piel, la niacinamida mejora la función de barrera cutánea, asegurando que la piel se mantenga hidratada por más tiempo. Además, ayuda a rellenar y suavizar las líneas finas y arrugas, mejorando la textura y firmeza de la piel para una apariencia más juvenil.
La niacinamida regula la producción de sebo, mientras que el ácido hialurónico mantiene la piel hidratada sin obstruir los poros, ayudando a prevenir el acné y mejorar la salud general de la piel.
Las propiedades antiinflamatorias de la niacinamida trabajan en conjunto con la capacidad del ácido hialurónico para fortalecer la barrera cutánea, reduciendo la inflamación y la sensibilidad de la piel.
Lorena (Cliente Verificado) –
Me encanto desde la primera puesta en el rostro lo sentí muy suave e hidratado
Gabriela C. (Cliente Verificado) –
Me encantó, desde la primera aplicación
Deriam Carmona (Cliente Verificado) –
Muy bueno tengo dermatitis ceborreica y desde que me lo estoy aplicando no me aparece